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Más sobre Muñoz Molina y “Estado de delirio” Enero 31, 2007

Posted by calamo in Reflexiones.
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Introduzco un enlace en el que se puede leer el artículo aparecido en el diario El país, titulado Estado de delirio. En verdad, contiene una impugnación radical, la enmienda a la totalidad de quien contempla la vida política de su país sometida al desvarío.  Comparto su denucia de la banalidad y estulticia que domina la vida política,  su llamada a la recuperación de la conciencia crítica y de la rebeldía frente al poder. Qué decir de las inconveniencias que se derivan para mí del nuevo régimen territorial.  A este capítulo de disparates, me permito añadir el bizarro sucedido de aquel que se permite grabar una conversación de su presidente del gobierno y correr ufano a presentarse a la prensa, con la excitación del niño en la noche de reyes, sugiriendo la más obscena de la interpretaciones a partir de un lapsus linguae. Vamos, que uno es convocado a una reunión del más alto nivel institucional en representación de la ciudadanía de su región y se comporta como hooligan de partido…  En fin, mejor no  seguir: cómo obtener cinco minutos de gloria, habiendo llegado a lo más bajo.  

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La reflexión de fondo es bastante inquietante. El cesarismo papanatas de algunos presidentes autonómicos, la elevación provinciana de lo local a categoría general,  las redes clientelares, los debates nominales de las esencias de lo que nunca ha existido…, todo ello, en fin, debemos entenderlo como una perversión de lo concebido en la constitución del 78 o es su consecuencia directa, sin más. Desde luego, yo no comparto una de las ideas inconcusas, aparentemente compartida por tirios y troyanos,  que rigen la vida política española, a saber:  el desarrollo económico y social de España está directa e inexorablemente relacionado con el proceso de descentralización política de las autonomías. A otro perro con ese hueso.

Sin embargo, hay un no sé qué que me impide sentir empatía con lo expuesto en el artículo. Tal vez ese tono de indignación más propio de profeta bíblico o Casandra desairada (estoy por pensar que el momento  requiere   analistas hipotensos y  escépticos, capaces de contemplar con flema las miserias  de la teatralización política en las democracias contemporáneas).  Quizá el recurso a la simetría en el reparto de responsabilidades, no lo sé… En un clima de envilecimiento nadie se mantiene indemne, pero  no todas las actitudes merecen la misma consideración ética. Una cosa es el error en la estrategia (evidente en alguna de la opciones del actual gobierno) y otra la estrategia  de la desestabilización permanente.  Todos somos iguales, pero algunos más iguales que otros. En mi modesta opinión, casi todo deriva de que no se ha aceptado el resultado electoral.

Y si subrayo humildemente esta disarmonía es porque Muñoz Molina es uno de mis referentes intelectuales, cuya honestidad y sentido cívico están fuera de todo menoscabo.

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